Identidad

Misión

La FCFM está dedicada a la formación de recursos humanos y a la investigación de alta calidad y con alto prestigio, con niveles básicos de licenciatura y posgrado en física y en matemáticas, básicas y aplicadas, y en áreas interdisciplinarias. Sus estudiantes reciben una formación integral y sus egresados tienen habilidades y competencias para desarrollar con un alto nivel actividades de docencia, investigación y desarrollo tecnológico, así como procesos productivos, administrativos o de gestión. La formación de estos profesionistas se hace bajo los principios éticos y filosóficos del humanismo crítico, de búsqueda de la verdad y del beneficio de la humanidad y su entorno natural.

Visión

Constituimos una Facultad con programas educativos de licenciatura y posgrado acreditados, líder a nivel nacional, con reconocimiento internacional. Contamos con una planta académica consolidada y una infraestructura adecuada y actualizada, dando como resultado la formación de recursos humanos altamente capacitados y una alta producción científica de nivel internacional en física, matemáticas y áreas interdisciplinarias. Mantenemos vínculos en el entorno con los sectores social, productivo y de servicios.

Historia

La creación de la Escuela de Físico Matemáticas fue aprobada por el Honorable Consejo Universitario en febrero de 1950.

En dicho acto, el entonces rector de la institución, licenciado Horacio Labastida Muñoz - Hombre visionario y de ideas progresistas - sintetizó en unas cuantas frases la relevancia histórica de tal decisión:

"Para tener un concepto científico, moderno, del mundo, es necesario el estudio metódico y concienzudo de las matemáticas y de la física nuclear, dado que estas ciencias han tenido un desarrollo extraordinario en los últimos años, modificando radicalmente la mayor parte de las ideas científicas anteriores .... Si nuestra universidad no proporciona esta enseñanza vive ignorante y retrasada... Para solucionar este problema se ha pensado en la creación de la Escuela de Físico Matemáticas que ahora propone".

En ese sentido, al crearse la Escuela de Físico- Matemáticas, la Universidad de Puebla no solo daba un gran paso tendiente a su modernización académica sino que daba un gran salto hacia el nuevo paradigma científico que ya se había impuesto en las ciencias.

En ese entonces apenas existía una escuela de ese tipo, en la UNAM, por lo cual la escuela de Físico Matemáticas de nuestra universidad fue la segunda que se creó en nuestro país.

Se trató también de una iniciativa audaz porque en ese tiempo la Universidad de Puebla apenas comenzaba a despertar del estancamiento académico y cultural en que estuvo sumida durante varias décadas debido al control que ejercieron sobre ellas las clases dominantes de Puebla, quienes la convirtieron en un bastión para defender sus concepciones ideológicas y culturales, y sobre todo sus intereses materiales.

De este modo, nuestra institución permaneció sumida en el oscurantismo a lo largo de casi toda la primera mitad de este siglo que está por culminar. No fue sino a la llegada a la rectoría del Maestro Horacio Labastida Muñoz, y del posterior Movimiento de Reforma de 1961, que la actual Universidad Autónoma de Puebla decide modernizar sus estructuras académicas, no sin que los viejos grupos que la controlaban desplegasen todo un cúmulo de iniciativas tendientes a frenar dicha reforma, entre las cuales destacó su intento de destruir la escuela de Físico Matemáticas en 1966.

Entre los promotores de la fundación de la escuela, en primer término habría que subrayar el nombre del lng. Luis Rivera Terrazas, prominente científico y luchador social - sin duda, el alma de tal iniciativa - quien, acompañado por un grupo de prominentes personalidades como el lng. Joaquín Ancona Albertos, decide crear una escuela que contribuyese de manera decisiva a la formación de científicos mexicanos que estuviesen a la altura del desarrollo alcanzado por la física y las matemáticas en el siglo XX y, sobre todo, insistimos, una escuela que le permitiese a la Universidad de Puebla colocarse a la altura de los avances científicos de la época.

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El rector Horacio Labastida, en la sesión del Consejo Universitario que comentamos, después de afirmar que el proyecto de creación de la Escuela de Físico Matemáticas no era “un proyecto improvisado”, sino un proyecto bastante meditado y maduro, formulado “por un especialista tan competente como es el lng. Luis Rivera Terrazas”, agregó que dicho proyecto “fue presentado al doctor en Ciencias Físico Matemáticas Carlos Graef Fernández, quien lo encontró excelente y muy completo”.

Al elogiar en esos términos al Ing. Rivera Terrazas, Labastida Muñoz no hacía otra cosa que externar un reconocimiento justo al principal impulsor del proyecto multicitado, quien por esa época prestaba sus servicios en el Observatorio Astronómico de Tonanzintla, y ya se había distinguido por su acucioso espíritu científico, y, sobre todo, por su sueño en crear en Puebla una institución que formase científicos mexicanos a la altura de las exigencias de los tiempos.

Es imposible, en síntesis, separar la génesis de la Escuela de Físico Matemáticas de la entusiasta participación de Luis Rivera Terrazas y del grupo de personalidades que le acompañaron en dicho proyecto, los primeros estudiantes de la ECFM fueron: Virgilio Beltrán López, Arnulfo López Amado, Augusto Moreno Moreno, Eugenio Ley Koo, Germán Martínez Hidalgo, Ingrid Cederwall, Lia Ancona y Rafael García Juárez.

A pocos años de fundarse la ECFM, al no haber suficientes profesores capacitados para impartir las materias de la carrera de Matemáticas, se optó por cerrar a esta última temporalmente y mandar estudiantes que ya la estaban cursando a concluir sus estudios en la UNAM, con el plan de que después se reintegraran y la reabrieran.

El 9 de abril de 1954, la academia de profesores presentó al Honorable Consejo Universitario una petición encaminada a convertir la escuela en facultad, solicitando al mismo tiempo que el título otorgado por la misma fuese el de Maestro de Ciencias Físico Matemáticas, con la especialidad en Física. Sin embargo cinco meses más tarde la misma academia de profesores pidió que el grado otorgado fuese simplemente el de Físico, pues la connotación habitual de la palabra maestro causaba confusión. Sin embargo el máximo órgano de gobierno no aprobó el cambio arguyendo, entre otras cosas, que la idea al fundar la escuela había sido justamente la de formar profesores en Física y Matemáticas.

De modo muy general, podríamos decir que las principales etapas en la vida de la escuela son las siguientes:

1950 - 1955

Durante los primeros años de su existencia, no obstante sus limitaciones de recursos y de personal, la escuela vivió un ambiente favorable de desarrollo académico. Esta etapa se caracteriza, sobre todo, por el entusiasmo y la entrega de los fundadores.

1955 - 1961

A partir de 1955 se presenta un periodo de crisis que se prolonga hasta 1961, situación derivada principalmente de la carencia de una planta de profesores que tuviese el nivel y el entusiasmo de quienes fundaron la escuela.

1961 - 1966

El Movimiento de Reforma Universitaria que estalla en 1961 propicia que la escuela viva uno de sus periodos más florecientes, dado que se fortalece la planta académica. Entre sus profesores se encuentran el lng. Luis Rivera Terrazas, y algunos de sus primeros egresados que acuden al extranjero a proseguir sus estudios. Entre ellos se encuentran renombrados científicos como Virgilio Beltran López, Eugenio Ley Koo, y algunos profesores invitados por ellos como Leopoldo García Colín (Premio Nacional de Ciencia 1964), Eleazar Brown (Premio Nacional de ciencia 1978), Roberto Alexander y Asdrubal Flores. Esto hizo de ECFM un importante centro reconocido y visitado por científicos de México y de otros países, en la que además se impartían cursos avanzados a los que asistían estudiantes de todo el país.

1966 - 1967

En este periodo la escuela vive una etapa azarosa. El alto grado de desarrollo científico que rápidamente estaba alcanzando la ECFM y el hecho que sus investigadores se preocuparan por su entorno, fue motivo de preocupación para las más oscurantistas fuerzas del estado y del país, algunas de ellas de las más altas esferas de la política. Son años de retroceso de su vida académica, en los cuales los enemigos de la reforma universitaria vuelven a adquirir una fuerza notable en la institución y se proponen destruir los logros y avances conseguidos. No es casual que entre sus principales blancos figure la escuela de Físico Matemáticas, por ser esta un símbolo de la modernización académica de la institución.

En 1966, entre mayo y junio, la escuela está a punto de desaparecer. No solo es destruido su patrimonio, sino que a los profesores les es retirado el salario y son hostigados y agredidos verbal y físicamente. Ante estas agresiones, renuncian y son seguidos por los alumnos quienes logran inscribirse en el IPN y la UNAM.

1967 - 1972

En 1967 la escuela logra reabrir sus puertas. En no pocos aspectos se tiene que partir de cero, dado que fue prácticamente desmantelada. Se está como en el comienzo, con el antecedente negativo de los sucesos de 1966, que colocan a Puebla como una ciudad retrógrada y peligrosa ante la opinión científica nacional, por lo que se dificulta la contratación de personal académico calificado.

1972 - 1978

La actual etapa se inicia prácticamente en los años 1972 Y 1973, con la consolidación del Movimiento de Reforma Universitaria. Desde esa época se dan numerosos cambios, esta vez no sólo dentro de la facultad, sino en toda la universidad. Ahora si existe un ambiente propicio para emprender con nuevos bríos diversos proyectos modernizadores.

En 1972 se funda la carrera de Electrónica, y en 1973 la de Computación y en ese mismo año es reabierta la de Matemáticas.

Entre 1974 y 1975 hay notables avances, aunque también se presentan todo un cúmulo de nuevos problemas, entre ellos, los generados por la creación del gobierno colectivo, que propiciara que la autoridad se disperse y quede sujeta a los vaivenes de la voluntad estudiantil.

1978 - 1992

En este periodo, la Escuela de Ciencias Físico Matemáticas ha logrado la paz necesaria para emprender proyectos ambiciosos de transformación académica y para realizar programas de investigación. En 1982, se crea la maestría en matemáticas lo que propicia que en 1992 sea reconocida como facultad.

1993

De 1993 a la fecha se ha creado el doctorado en matemáticas y la maestría y doctorado en optoelectrónica.

1995

En 1995 se separaron los colegios de electrónica y computación para convertirse en unidades académicas independientes.

No obstante las vicisitudes mencionadas, la Facultad de Físico Matemáticas ha logrado convertirse en una de las principales escuelas de ese tipo del país.

En 1995 se separaron los colegios de Computación y de Electrónica para pasar a formar las actuales facultades de Ciencias de la Computación y de Ciencias de la Electrónica.

Directores de la FCFM